SIFSA, experto en manejo sustentable de fauna nociva, informó sobre cómo los productos lácteos son particularmente sensibles a las presencia de plagas.
Advirtió que cuando interfieren insectos o roedores en cualquiera de los procesos de producción, procesamiento, transporte, elaboración y venta de lácteos, las pérdidas no solo son enormes, sino que también las soluciones son extremadamente delicadas.
El especialista explicó que el carácter perecedero y de alto grado de nutrientes de los lácteos no solo es atractivo para las plagas. Sino que también representa un ambiente ideal para el desarrollo de las bacterias que trae la fauna nociva.
“Por ese motivo cuando, por ejemplo, una rata abre un costal de leche en polvo, hay que desecharlo por completo. En ocasiones, es necesario deshacerse de todo el producto de una bodega. Hemos visto cómo eso representa pérdidas catastróficas”, dijo.
Añadió que los programas de control de plagas en la industria alimenticia son procesos complejos que requieren de por lo menos tres meses de operación para dar resultados. Debido a que deben agotar todas las instancias de control, antes de usar plaguicidas, a fin de abatir el riesgo de contaminación química que se puede sumar fácilmente a los agentes de contaminación biológica.
“Cumplir a cabalidad con los manuales de higiene, mantenimiento y limpieza no son suficientes para evitar la presencia de plagas”, subrayó.
Cifras del Servicio de Información agroalimentaria y pesquera (SIAP) de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SAGARPA) indican que en México se producen alrededor de 12 mil 500 millones de litros mensuales, el cual es el lácteo de mayor demanda por parte de los consumidores. A ello hay que añadir otros tres mil 500 millones de litros de leche de importación. De la leche se deriva una gran gama de productos y derivados, que muestran una tendencia creciente en los últimos años.
El especialista explicó que solo se puede enfrentar el problema mediante el manejo integrado de plagas. Ya que cancela grietas y accesos de roedores e insectos a los establecimientos, igual que toda posibilidad de albergue y agua para ellos. Controla el almacenamiento y manejo de desperdicios, monitorea, diagnostica y reporta continuamente todos los controles, entre otras estrategias.
Análisis de un caso. Grupo de bodegas de lácteos en la Central de Abastos.
SIFSA informó sobre el abatimiento de plagas en un grupo de bodegas de mayoreo de la central de abastos en la CDMX. Especializadas en el área de cremería y consumo final.
Los visitantes al área de cremería reportaban presencia de insectos de manera continua, mientras esperaban los pedidos. Muchas quejas. Tenían presencia continua de cucarachas, roedores, y moscas. Ya tenían importantes notificaciones de las autoridades sanitarias.
Las mermas generaban fuertes daños económicos. Por ejemplo, un costal de leche en polvo cuesta 700 pesos. Si lo abre algún roedor, se tiene que desechar completo. La empresa reportaba 20, 30 costales rotos por semana en cada bodega. Sumados, ya representaban una merma grave.
Cabe añadir que por cada cucaracha que se veía en zonas de refrigeración o anaqueles, existía una colonia oculta. Encima, las autoridades corroboraban las quejas con visitas continuas de supervisión, no solo de las medidas de higiene, sino también sobre los avances en el control de plagas.
El protocolo de manejo integrado de plagas
Un manejo integrado de plagas (MIP) es un enfoque holístico que combina técnicas y estrategias para prevenir y controlar plagas de manera efectiva y sostenible. Los pasos para abatir el problema fueron: 1) la identificación de cada plaga. 2) Monitoreo de sus accesos y comportamiento. 3) Evaluación de Riesgos y Priorización. 4) control de accesos. 5) capacitación de todo el personal para diagnosticar, reconocer comportamientos y avances reales y 6) aplicación quirúrgica de trampas y plaguicidas de banda verde, a fin de abatir el riesgo de afectar a los alimentos.
Tras aplicar el protocolo especializado, en tres meses desaparecieron los insectos y roedores. No hubo más quejas y las autoridades verificaron la información sobre el cumplimiento que requieren las estrictas normas sanitarias.
Se estableció además un protocolo preventivo de registro, mantenimiento, monitoreo y control continuo, a través de una póliza de control de calidad.
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Acerca de SIFSA: Somos una empresa mexicana con un programa exclusivo de prevención, fumigación, control de fauna nociva y desinfección. Ecológicamente responsables manteniéndonos a la vanguardia en métodos verdes y bajo protocolos MIP. Sus expertos técnicos cuentan con certificados de competencia laboral.